Guía de cristales · Progresivos

Por qué un Varilux no es el mismo cristal que un multifocal de vidriera.

Dos progresivos pueden verse idénticos y costar tres veces distinto. La diferencia no está en el vidrio ni en el estuche: está en cómo se calcula y se talla la superficie. Para entenderla hay que entender primero por qué todos los multifocales, incluso los mejores, se ven borrosos por los costados.

Dónde estamos
Calle 150 N°1373
Berazategui, Buenos Aires
Marcas que trabajamos
Varilux, Kodak, Hoya y Zeiss
Te decimos cuál te conviene
Entrega
1 a 5 días hábiles
No semanas de espera
Lo que escuchamos todos los días

"Probé multifocales una vez y no me pude acostumbrar."

01

Los usaste dos semanas, te mareabas al bajar escaleras y terminaron en un cajón. Quedaste convencido de que "los progresivos no son para vos".

02

Para leer tenías que buscar el punto exacto moviendo la cabeza como un péndulo, en vez de mover solo los ojos.

03

Veías bien de frente pero todo se deformaba en los costados, sobre todo al mirar de reojo, al manejar o al caminar por un pasillo angosto.

04

Pagaste bastante y nadie te explicó qué cristal te estaban poniendo ni por qué ese y no otro. Solo te dijeron el precio.

En la enorme mayoría de estos casos el problema no fue tu vista. Fue un cristal equivocado, mal medido, o las dos cosas.

Empecemos por lo básico

Un progresivo es tres anteojos en un solo cristal.

Y como son tres graduaciones distintas conviviendo en la misma superficie, en algún lado tienen que encontrarse. Ese encuentro es todo el problema, y todo el oficio.

Un cristal monofocal tiene una sola potencia en toda su superficie: mirás por donde mires, ves igual. Un progresivo no. Arriba tiene tu graduación de lejos. Abajo tiene esa misma graduación más la adición, que es la potencia extra que necesitás para leer. Y entre las dos hay una franja donde la potencia va cambiando de a poco, milímetro a milímetro, sin saltos ni línea visible.

Esa franja se llama pasillo de progresión y mide entre 14 y 18 milímetros. Parece poco, y lo es: en menos de dos centímetros el cristal tiene que pasar de una graduación a otra de forma tan gradual que tu ojo ni lo note. Todo lo que sentís cuando usás progresivos —lo bueno y lo malo— pasa en esos milímetros.

Cuando bajás la mirada para leer, tus ojos recorren ese pasillo. Si está bien ubicado respecto de tu pupila, encontrás la zona de lectura sin pensarlo. Si está dos milímetros más arriba o más abajo de donde corresponde, la buscás con la cabeza toda la vida.

Zonas de una lente progresiva Esquema de un cristal progresivo: arriba la zona de visión de lejos con potencia estabilizada, en el centro el pasillo de progresión de 14 a 18 milímetros, abajo la zona de visión de cerca con la adición, y a los costados las áreas de astigmatismo no deseado que crecen hacia abajo y hacia afuera. VISIÓN DE LEJOS CERCA tu graduación de siempre + la adición pasillo 14–18 mm ASTIGMATISMO NO DESEADO crece hacia abajo y hacia afuera cruz de montaje
Esquema de un cristal progresivo. Las zonas en cobre son las áreas de astigmatismo no deseado: no son un defecto del fabricante, son consecuencia inevitable de la geometría, y aparecen en todos los progresivos del mercado.

Fijate en la cruz de montaje, ese punto marcado arriba del pasillo. Es la referencia que el óptico usa para ubicar el cristal frente a tu pupila cuando lo monta en la montura. Todo el diseño está calculado alrededor de ese punto.

Si la cruz queda mal posicionada —porque tomaron mal la altura, porque midieron con otra montura, o porque usaron un valor promedio en lugar de medirte a vos— el cristal sigue siendo el mismo cristal caro, pero ninguna de sus zonas cae donde tiene que caer. Es como comprar un traje a medida y que te lo entreguen dos talles corrido.

Y notá algo más: la zona de cerca es bastante más angosta que la de lejos. No es un capricho. Es el precio que hay que pagar por las áreas laterales, que es de lo que hablamos ahora.

La parte que ninguna publicidad te cuenta

Hay una ley física que ninguna marca puede romper.

Ni Varilux, ni Zeiss, ni Hoya, ni el cristal más caro del catálogo. Se llama regla de Minkwitz y define el límite de lo que un progresivo puede llegar a ser.

Regla de Minkwitz

A los costados del pasillo aparece un astigmatismo no deseado que crece, aproximadamente, al doble de rápido que el cambio de potencia a lo largo del pasillo.

Dicho en criollo: cuanto más rápido tiene que cambiar la graduación de arriba hacia abajo, más borroso se pone todo lo que está a los lados. Y esa relación es matemática, no comercial. Es una consecuencia directa de la forma que tiene que adoptar una superficie continua para cambiar de potencia sin dar saltos.

Esto tiene tres consecuencias muy concretas, y las tres se notan en el mostrador.

La primera: a mayor adición, peor. Si necesitás +1,00 de adición, el cristal tiene que resolver poco cambio en esos 14 a 18 milímetros. Si necesitás +2,50, tiene que resolver dos veces y media más en el mismo espacio, y el astigmatismo lateral crece en la misma proporción. Por eso el primer multifocal, cuando la adición todavía es baja, suele ser el más fácil de tolerar. Empezar tarde no te ahorra nada: te complica.

La segunda: la montura importa muchísimo más de lo que parece. Una montura baja obliga a usar un pasillo corto, y un pasillo corto concentra el mismo cambio de potencia en menos milímetros. Resultado: más astigmatismo a los lados. Elegir un armazón bonito pero de altura insuficiente puede arruinar un cristal excelente.

Y la tercera, que es la que ordena todo lo demás: el astigmatismo lateral no se elimina. Se administra. Un buen diseño no lo hace desaparecer, porque no puede. Lo que hace es decidir dónde ponerlo: empujarlo hacia la periferia baja del cristal, que es la zona que menos usás, para dejarte lo más despejado posible el centro y los costados a la altura de la mirada horizontal.

Astigmatismo no deseado a 5 mm del eje del pasillo
AdiciónPasillo 14 mmPasillo 18 mmQué significa
+1,50 D1,07 D0,83 DPrimera adición. El margen es cómodo casi con cualquier diseño.
+2,00 D1,43 D1,11 DAcá el diseño y la montura empiezan a definir la experiencia.
+2,50 D1,79 D1,39 DUn genérico mal montado se vuelve difícil de tolerar.
+3,00 D2,14 D1,67 DPersonalización y montura correcta dejan de ser un lujo.
Cómo leer esta tabla

Los valores salen de aplicar la regla de Minkwitz y son aproximados: sirven para entender el orden de magnitud y cómo se comporta la relación, no para predecir un cristal puntual. Un diseño moderno redistribuye ese astigmatismo de maneras que la fórmula simple no captura.

Lo que sí muestran con claridad es la tendencia: a mayor adición y menor pasillo, más borrosidad lateral. Y que la diferencia entre un pasillo de 14 y uno de 18 milímetros no es un detalle de catálogo, es medio dioptría de astigmatismo en la zona por la que mirás todos los días.

Entonces, ¿qué estás pagando?

Cuatro cosas concretas, y ninguna es el nombre en el estuche.

Si el astigmatismo lateral no se puede eliminar, la pregunta correcta no es cuál lo elimina, sino cuál lo administra mejor y cuál está calculado para tu cara y no para un promedio.

01

Dónde queda el error

Es lo más importante y lo que menos se explica. Dos cristales con la misma graduación y la misma adición pueden tener el astigmatismo repartido de maneras completamente distintas. Un diseño trabajado lo corre hacia la periferia inferior, donde casi no mirás, y te deja limpio el corredor y la franja horizontal. Un diseño genérico lo deja donde cae.

02

Que esté calculado para vos

Un cristal de molde asume una posición promedio frente al ojo. Uno personalizado se calcula con tus medidas reales sobre la montura que elegiste: a qué distancia te queda del ojo, con cuánta inclinación, con cuánta curvatura. Cambiar esos valores cambia la potencia efectiva que llega a tu ojo, así que calcularlos mal es equivalente a montar una graduación levemente equivocada.

03

La precisión del tallado

El tallado digital punto a punto trabaja con pasos del orden de 0,001 dioptrías, lo que permite superficies que un molde no puede reproducir. No es marketing: es la condición técnica que hace posible todo lo del punto 01. Sin tallado libre no hay redistribución fina posible, porque la superficie ya viene decidida de fábrica.

04

Décadas de datos

Cada generación de diseño se construye midiendo cómo mueven la cabeza y los ojos miles de personas reales. Ahí es donde una marca con sesenta y siete años en la categoría tiene una ventaja difícil de improvisar: no en el vidrio, sino en saber dónde molesta menos poner lo que no se puede sacar.

Para que quede claro

El tallado libre no es exclusivo de Varilux. Zeiss, Hoya y Kodak, que también trabajamos acá, tienen sus propias líneas personalizadas y son excelentes. Si alguien te dice que una sola marca es la única que sirve, está vendiendo, no asesorando.

Lo que sí es exclusivo de Varilux es haber inventado esta categoría y llevar más de sesenta y cinco años iterando sobre ella. Esa es la historia que sigue.

Más de sesenta y cinco años de iteración

Varilux no entró al mercado de los progresivos: lo inventó.

En 1959 Bernard Maitenaz, ingeniero de la empresa que después sería Essilor, patentó el primer lente progresivo del mundo. La idea se le ocurrió probándose los bifocales de su padre y sintiendo el salto brusco entre las dos graduaciones. Cada generación desde entonces atacó un problema puntual de la anterior.

1959

Varilux, el primero

El primer lente progresivo comercial de la historia. Reemplaza el salto del bifocal por una transición continua entre lejos y cerca.

1972

Varilux 2

Segunda generación, ya en material orgánico: más liviano que el cristal mineral del original.

1993

Varilux Comfort

Ataca de frente la distorsión periférica. Es la generación en la que adaptarse deja de ser un padecimiento para la mayoría.

2000

Varilux Panamic

Ensancha los campos útiles en las tres distancias, redistribuyendo el astigmatismo hacia zonas menos transitadas.

2006

Varilux Physio

Salto en resolución de la imagen, apuntando a una visión más nítida en condiciones de poca luz.

2008

Varilux Ipseo

Primer diseño que considera si sos de los que mueven la cabeza o de los que mueven los ojos. Nace la personalización por comportamiento.

2012

Varilux S Series

Apunta específicamente al efecto de balanceo, esa sensación de que el piso se mueve al caminar.

2017

Varilux X Series

Optimizada para la vida a brazo extendido: celular, tablet, volante, góndola del supermercado.

2023

Varilux XR Series

La generación actual. Suma un modelo de comportamiento visual construido sobre datos de seguimiento ocular para ubicar las zonas de enfoque.

Los números, con su letra chica

Qué declara Essilor de la generación actual.

+49%

de volumen de visión de banda ancha respecto de la generación anterior, Varilux X Series.

9 de 10

usuarios del estudio percibieron nitidez instantánea a todas las distancias, incluso en movimiento.

69 de 73

usuarios del estudio declararon haberse adaptado el primer día de uso.

De dónde salen estos números: son datos publicados por Essilor, el fabricante, a partir de un estudio propio realizado en Francia en 2022 sobre 73 usuarios de lentes progresivos (Eurosyn, 2022). No son resultados de un ensayo clínico independiente ni revisado por terceros, y 73 personas es una muestra chica. Te los mostramos porque son la información disponible, y con la aclaración de dónde vienen, que es lo que corresponde. Lo que va a definir tu experiencia real es tu graduación, tu adición, la montura que elijas y qué tan bien te tomen las medidas.

No todos los Varilux son iguales

Tres niveles, y el más caro no siempre es el que te conviene.

Varilux es una familia, no un producto único. Lo que cambia entre gamas es cuánto se personaliza el cálculo y cuánta superficie útil te queda después de repartir el astigmatismo inevitable.

Acceso

Entrada a la marca

Un progresivo de marca, con transición suave y control de aberraciones, a un precio más contenido. Buena opción si es tu primer multifocal, tu adición todavía es baja y el uso es moderado.

Intermedia

Diseño optimizado

Mejor redistribución del astigmatismo lateral y campos más anchos a la altura de la mirada horizontal. Es el punto donde la mayoría nota el salto sin irse al extremo del presupuesto.

Alta

Personalización completa

Medidas individuales tomadas con instrumental sobre la montura ya elegida y la mayor superficie útil disponible. Tiene sentido si los usás todo el día, tenés una adición alta o ya te costó adaptarte antes.

Cómo lo manejamos acá

Te preguntamos cuántas horas por día los vas a usar, en qué distancias trabajás y si ya tuviste una mala experiencia con progresivos. Miramos tu adición y la altura de la montura que te gustó. Con eso te decimos qué gama tiene sentido para tu caso, y si con la intermedia alcanza, te lo decimos. No cobramos comisión por vender la más cara.

Lo que se mide antes de mandar a taller

Un cristal personalizado sin medidas es un cristal común y caro.

Estos son los parámetros que hacen falta para que un diseño free-form sea realmente free-form. Si no te los toman, el laboratorio los reemplaza por valores promedio y estás pagando una personalización que no vas a recibir.

8° – 10°

Ángulo pantoscópico

Cuánto se inclina la montura hacia adelante respecto de la vertical. Cambia el ángulo con que la luz atraviesa el cristal y por lo tanto la potencia efectiva que llega a tu ojo.

4° – 6°

Ángulo de galbe

La curvatura de la montura vista desde arriba. En armazones muy envolventes, ignorarla introduce error de potencia y de eje en la visión periférica.

≈ 12 mm

Distancia al vértice

Del cristal a la córnea. Acercar o alejar el cristal modifica la potencia que efectivamente recibe el ojo, y el efecto crece con graduaciones altas.

Ojo por ojo

Distancia interpupilar monocular

Medida de cada pupila al centro de la nariz por separado, no el total dividido dos. Las caras no son simétricas, y el pasillo tiene que caer donde está tu pupila.

Altura

Altura de montaje

Dónde queda la pupila respecto del borde inferior de la montura, con el armazón ya ajustado en tu cara. Es lo que define a qué altura arranca el pasillo.

35 – 39 cm

Distancia de lectura

A qué distancia sostenés lo que leés. Varía bastante entre personas y determina hacia dónde conviene inclinar la zona de cerca.

Antes de comprar, en cualquier óptica

Cinco cosas que te tienen que poder responder.

Esto vale acá y vale en cualquier otro lado. Si en una óptica no te contestan estas cinco preguntas, andá con cuidado.

01

¿Qué cristal exactamente me estás poniendo?

Marca, línea y gama, con nombre y apellido. "Un progresivo" no es una respuesta. Tenés derecho a saber qué producto estás pagando y a que figure en el comprobante.

02

¿Me vas a tomar las medidas sobre esta montura?

Con el armazón ya elegido y ajustado en tu cara. Si te toman solo la distancia entre pupilas y listo, el laboratorio va a completar el resto con promedios.

03

¿Esta montura tiene altura suficiente?

Ya sabés por qué importa: menos altura obliga a un pasillo más corto y eso multiplica el astigmatismo lateral. Un óptico serio te lo advierte antes de que te enamores del armazón.

04

¿Qué pasa si no me adapto?

Preguntá qué política tiene la óptica y el fabricante ante una no adaptación, y en qué plazo. Que exista una respuesta clara antes de pagar te dice mucho del lugar.

05

¿Quién me atiende es óptico matriculado?

La diferencia entre un óptico matriculado y un vendedor con comisión aparece justo acá: en si te recomiendan lo que necesitás o lo que deja más margen.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan sobre Varilux y progresivos.

Porque es geometría, no un defecto de fabricación. Para que un cristal cambie de potencia de arriba abajo sin saltos, la superficie tiene que curvarse de una manera que inevitablemente genera astigmatismo no deseado a los lados del pasillo. Lo describe la regla de Minkwitz: ese astigmatismo lateral crece aproximadamente al doble de rápido que el cambio de potencia a lo largo del pasillo. Ningún fabricante puede eliminarlo. Lo que sí puede hacer un buen diseño es correrlo hacia zonas que uses menos.
La diferencia principal no está en la marca sino en cómo se fabrica el cristal. Un progresivo económico se produce con moldes estándar: el mismo diseño de superficie para todas las personas con una graduación parecida. Un progresivo personalizado se talla digitalmente punto a punto tomando en cuenta tu receta exacta, la montura elegida y cómo se apoya en tu cara. Como el astigmatismo lateral no se puede eliminar, lo que estás pagando es un cálculo mejor de dónde ubicarlo y cuánta superficie útil te queda.
Essilor publica un estudio propio hecho en Francia en 2022 sobre 73 usuarios de progresivos, en el que 69 de esos 73 declararon haberse adaptado el primer día con Varilux XR series. Es un dato del fabricante y sobre una muestra chica, así que conviene tomarlo como referencia y no como garantía. Lo que sí es consistente en la práctica diaria es que un progresivo bien centrado y de diseño personalizado se tolera mejor que uno estándar mal medido.
Lo habitual es entre unos días y dos semanas. Durante ese período el cerebro aprende a usar cada zona del cristal y a mover los ojos en vez de la cabeza. Si pasadas dos o tres semanas seguís mareado o no encontrás la zona de lectura, no es normal: volvé a la óptica para que revisen el centrado, la altura de montaje y la graduación.
Porque el pasillo de progresión necesita altura. Si la montura es muy baja, el cristal no tiene lugar para acomodar la transición completa y hay que usar un pasillo más corto, que por la regla de Minkwitz genera más astigmatismo lateral y campos más angostos. Con una adición de +2,00 dioptrías, un pasillo de 14 mm produce alrededor de 1,4 dioptrías de astigmatismo a 5 mm del eje, mientras que uno de 18 mm produce cerca de 1,1. Por eso un óptico serio te avisa antes de que elijas la montura, no después.
No lo planteamos así. Las cuatro son marcas de primer nivel y trabajamos las cuatro. Varilux inventó el progresivo y es la de mayor recorrido, Zeiss y Hoya tienen líneas de personalización excelentes, y Kodak ofrece muy buena relación calidad-precio. La comparación que sí tiene sentido es entre un progresivo de diseño personalizado, de cualquiera de estas marcas, y un progresivo genérico de molde estándar.
A grandes rasgos van de menor a mayor personalización. Las de acceso ofrecen un buen progresivo de marca a precio más contenido. Las intermedias suman diseño optimizado y zonas más amplias. Las de gama alta incorporan medidas individuales tomadas con instrumental y la mayor superficie útil de visión. Cuál te conviene depende de tu graduación, de la adición, de la montura y de cuántas horas por día los vas a usar.
Además de la receta hacen falta las medidas de montaje sobre la montura ya elegida: distancia interpupilar de cada ojo por separado, altura de pupila, distancia al vértice, ángulo pantoscópico (habitualmente entre 8 y 10 grados) y curvatura o ángulo de galbe de la montura (entre 4 y 6 grados). Sin esas medidas el cristal se calcula con valores promedio, y ahí se pierde buena parte de la ventaja de un diseño personalizado.
Probablemente sí, y conviene saberlo de entrada. Cuanto mayor es la adición, mayor es el gradiente de potencia que el cristal tiene que resolver en la misma cantidad de milímetros, y por lo tanto mayor es el astigmatismo lateral. Con adiciones por encima de +2,00 dioptrías la diferencia entre un diseño genérico y uno personalizado se nota bastante más. También ayuda empezar con progresivos antes de que la adición sea muy alta.
Sí. Estamos en Calle 150 N°1373, en el centro de Berazategui, y trabajamos progresivos Varilux de Essilor junto con Kodak, Hoya y Zeiss. Atendemos también a clientes de Hudson, Quilmes, Ezpeleta, Florencio Varela y Bernal. La entrega es de 1 a 5 días hábiles.

¿Querés saber qué cristal te conviene a vos?

Traé tu receta y te explicamos, con tu adición y tu montura en la mano, qué diferencia real vas a notar entre una gama y otra. Después elegís vos.

Consultá ahora
Escribinos